Epic Games ha confirmado una nueva ola de despidos que supera los 1000 trabajadores, en lo que ya es uno de los recortes más grandes de la industria reciente.
La decisión responde a un problema claro: la compañía llevaba tiempo gastando más de lo que generaba, en gran parte por la caída en la popularidad de Fortnite desde 2025. Según explicó Tim Sweeney, este ajuste forma parte de un plan más amplio para estabilizar las finanzas, que también incluye recortes millonarios en gastos operativos.
Fortnite empieza a perder terreno
Aunque sigue siendo uno de los juegos más grandes del mundo, el propio Tim Sweeney reconoció que Epic ha tenido problemas para mantener el nivel de contenido esperado por la comunidad. La compañía se enfrenta a un contexto donde el modelo live service es cada vez más competitivo, el gasto de los jugadores ha disminuido y mantener temporadas atractivas resulta más difícil de sostener. El resultado ha sido una caída en el engagement que impacta directamente en el negocio principal de Epic Games.
Modos de juego que desaparecerán
Como parte de este ajuste, Epic Games también ha decidido cerrar varios modos dentro de Fortnite, reduciendo su ecosistema para enfocarse en lo que realmente funciona. Entre los afectados están Rocket Racing, Fortnite Ballistic y el modo competitivo de Fortnite Festival, lo que deja claro un cambio de estrategia hacia una propuesta más concentrada y menos experimental.
Epic Games has laid off over 1,000 employees & announced that 3 Fortnite modes will be going offline permanently.
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) March 24, 2026
Rocket Racing – October
Ballsitic – April 16
Festival Battle Stage – April 16 pic.twitter.com/EjYSI43ZO8
Un síntoma de toda la industria
Lo de Epic Games no es un caso aislado, sino parte de una tendencia más amplia dentro de la industria, que lleva varios años atravesando despidos masivos tras el boom de la pandemia. Sin embargo, lo que hace especialmente llamativa esta situación es que afecta directamente a uno de los gigantes del sector y a uno de los juegos más influyentes de la última década.
Lo que está pasando con Epic Games no es solo un ajuste interno, sino una señal clara de que incluso los titanes del live service pueden tambalearse. Entre despidos masivos, recortes y modos cancelados, la compañía ahora enfrenta el reto más difícil de todos: devolverle a Fortnite ese carácter imprescindible que lo convirtió en un fenómeno global.






