Un total de 46 miembros demócratas del Congreso de Estados Unidos solicitaron a la Comisión Federal de Comercio (FTC) una revisión exhaustiva de la venta de Electronic Arts (EA). La operación involucra a un consorcio liderado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF). La petición se formalizó mediante una carta enviada al presidente del organismo, Andrew Ferguson. Los legisladores advierten posibles efectos negativos sobre el empleo, la competencia y la estabilidad del sector del videojuego.

¿Por qué el Congreso prende las alarmas?
Electronic Arts anunció la operación en septiembre. El acuerdo está valorado en 55.000 millones de dólares. Además, la empresa confirmó la participación de Silver Lake y Affinity Partners como socios financieros. Aunque los accionistas ya aprobaron la venta, el proceso aún necesita el aval regulatorio. Por ello, no se espera su cierre antes del primer trimestre de 2027.
En la carta, los integrantes del Congressional Labor Caucus expresan su preocupación por el impacto del acuerdo en los trabajadores. “Estamos comprometidos con la preservación de mercados laborales justos y competitivos y con la protección de los empleos estadounidenses”, señalan los legisladores. Añaden que “dado el impacto de esta adquisición en los trabajadores y en la concentración del mercado laboral, instamos a que esta transacción sea revisada exhaustivamente”.
Los congresistas también subrayan la inestabilidad que atraviesa la industria del videojuego. “Los trabajadores del sector ya enfrentan un entorno marcado por la inestabilidad, la reducción de oportunidades y rondas reiteradas de despidos”, advierte la carta. En ese contexto, destacan que EA es uno de los mayores empleadores del sector en Estados Unidos. También afirman que “la evidencia sugiere que la empresa ejerce un poder significativo en la fijación de salarios”.
Los legisladores alertan de que la operación añadirá cerca de 20.000 millones de dólares en deuda a la compañía. Esa carga, señalan, podría incentivar recortes tras el cierre del acuerdo. “Esta deuda crea fuertes incentivos para aplicar medidas de reducción de costes”, indica el documento. Entre ellas mencionan despidos, deslocalización, reestructuraciones o cierres de estudios. Según la carta, estas acciones “pondrían en riesgo miles de empleos estadounidenses altamente cualificados”.
Por último, recuerdan que las directrices de fusiones de la FTC de 2023 protegen a los trabajadores. Estas normas establecen que las operaciones que reducen la demanda laboral pueden vulnerar las leyes antimonopolio. “Instamos respetuosamente a la Comisión a llevar a cabo una investigación exhaustiva”, concluye la carta. El análisis solicitado incluye salarios, despidos, concentración laboral y propiedad cruzada.
¿Revisión real o solo advertencia política?
La venta de Electronic Arts todavía no está cerrada, pero el debate político ya está en marcha. Ahora bien, la FTC deberá decidir si aprueba la operación o si impone un control más estricto. El futuro laboral de miles de trabajadores del videojuego depende de esa decisión.






