Reseñado en PC
No todos los días podemos ver algo nuevo de Gradius. Y es que Konami lazó el pasado 7 de agosto la nueva colección Gradius Origins, una recopilación de los primeros juegos de la saga junto con su spin-off Salamander, unos completos clásicos para los fans de los shoot’em up. Pero eso no es todo, ya que estamos hablando de la inclusión de un título totalmente nuevo, Salamander III, creado especialmente para esta compilación.
Y desde ya te podemos decir que gracias al prestigioso trabajo de emulación de M2, esta colección ofrece ports casi perfectos, con un rendimiento impecable y controles muy responsivos, lo que permite revivir la experiencia retro sin perder un solo detalle del diseño original.
¿Qué juegos trae Gradius Origins?
Esta colección incluye los títulos arcade clásicos Gradius, Gradius II: Gofer no Yabou, Gradius III: Densetsu kara Shinwa e, Salamander, Salamander 2 y Life Force (una variante de Salamander con el sistema de power-ups de Gradius), además del flamante Salamander III, exclusivo de esta compilación y nueva entrega de la franquicia en más de 10 años.

Pero Konami no se contenta con entregarnos solo los ports que conocimos, sino también ofrece variantes como prototipos, versiones regionales, iteraciones mejoradas y demos, lo que representa una delicia para los entusiastas que disfrutan las rarezas del desarrollo.

Sin embargo, hay excepciones notables, como Gradius Gaiden, exclusivo de PlayStation 1 en Japón, Gradius IV y el querido Gradius V , desarrollado por Treasure y exclusivo de PlayStation 2. Estas ya aparecen en la colección de PSP de 2006 y creería yo que regresarán pronto, dependiendo del éxito de Origins.
¿Se conservan o no?
Centrándonos en jugabilidad, la fórmula clásica de Gradius reina intacta: desplazamiento lateral, uso estratégico de power-ups mediante un sistema de medidor, selección entre distintas armas (como doble disparo o láser), y bosses con puntos brillantes para destruir, sensaciones que siguen siendo tan satisfactorias como en sus días de apogeo.

En el caso de Salamander, el sistema cambia: los potenciadores se recogen al instante, y los niveles alternan entre horizontal y vertical, sumando además la novedad de multijugador cooperativo, a diferencia de los turnos alternos en la saga principal. Sin embargo, todos recordamos que estos juegos pueden resultar más exigentes con enemigos que aparecen sorpresivamente o paredes que se cierran requieren aprendizaje y memorización.

Pero entonces, ¿qué hay de nuevo? Un valor agregado de esta colección es la atención al detalle: incluye controles personalizables, filtros visuales (como CRT), opciones como pantalla dividida para los potenciadores, modos rápidos (guardado rápido y rebobinado), selector de dificultades (original, fácil y difícil), modos de entrenamiento, tablas de récords online, galerías de arte, documentos de diseño, música, y más.


Por el lado visual, los juegos se conservan con gran nitidez y fidelidad retro, con sprites detallados, efectos bien cuidados y una presentación musical poderosa.
Salamander III: el toque exclusivo
La joya exclusiva de la colección es Salamander III, un juego breve, frenético y cargado de acción que sale décadas después de Salamander II (1996).
Aunque desafiante, logra capturar la esencia retro con sprites nítidos, excelente música y power-ups que permiten manipular la formación de opciones (las naves auxiliares que te siguen). Lo que es curioso es que este juego no tiene las nuevas opciones que sí se añadieron al resto de juegos, como el rebobinado o el selector de dificultad. Pero está hecho para que la sensación sea la más cercana a la de esas época. Uno de los pocos juegos «what if?» que realmente podemos verlos hecho realidad.
Es difícil ignorar la contundencia de su diseño: acción intensa, estética retro impecable, reto constante y decisiones de diseño que priorizan la fidelidad retro sobre la comodidad contemporánea. Gran aporte que puedes terminar en aproximadamente una hora de juego.

¿Vale la pena Gradius Origins?
Gradius Origins es una compilación exquisita que honra el legado de una de las sagas shoot’em up más importantes. Ofrece fidelidad, novedades inteligentes y un título original que refuerza su atractivo.
Hubiesemos querido que venga con más juegos que ayudaron a consolidar a la franquicia matamarcianos, pero se agradece esta manera de revivir la nostalgia: nos sirve para descubrir la intensidad de estos clásicos con todas las comodidades modernas.


